ARTE | Enero 2012
Fernando Botero: el artista millonario
Es el artista colombiano más exitoso de todos los tiempos. Y, sin duda, el más rico. El 25 de mayo pasado tuvo lugar la primera venta que Sotheby's dedicó a un artista latinoamericano desde la que realizó en Londres en 1992 con el trabajo del uruguayo Joaquín Torres García (1874-1949).
Wall Street Journal
Enero 4, 2012 05:44 am
Dentro de los 60 cuadros de artistas latinoamericanos más caros vendidos en la historia, Fernando Botero tiene la distinción de aportar nueve de ellos, los cuales suman 13,7 millones de dólares. Esto sin incluir sus esculturas, una de las cuales, Bailarines, impuso un nuevo récord para el artista paisa, al ser subastada en Christie’s el pasado noviembre por 1,76 millones de dólares. A esta venta le siguió la del cuadro Pareja Bailando, adquirido por 986.000 euros.
En 1983 inició –tras una larga carrera de éxitos– tal vez su etapa más conocida: la exposición de sus esculturas en diferentes ciudades del mundo. El maestro colombiano es probablemente el único artista que ha podido exponer en las avenidas más importantes del mundo, incluyendo los Campos Elíseos de París, la Quinta Avenida en Nueva York, el Paseo de Recoletos en Madrid y las Pirámides de Egipto.
En 1984 vendió su primer cuadro en una de las grandes casas de subastas, Sotheby's, en Nueva York. Un judío colombiano, José Mugrabe, importante coleccionista de Andy Warhol, compró La familia por medio millón de dólares.
Fernando Botero fue un importante coleccionista de arte hasta 1999 cuando donó al Banco de la República 123 de sus obras y cerca de 87 de arte universal valoradas en más de 200 millones de dólares entre las que hay obras de Matisse, Cézanne y Picasso. También le regaló al Museo de Antioquia 103 de sus mejores óleos y dibujos, junto con 18 esculturas por un valor total superior a los 120 millones de dólares.
Hoy en día Botero está casado con la escultora Sofía Vari, y trabaja desde sus estudios en Pietrasanta (es dueño de una casa de 1780 en el corazón de la Toscana italiana), París, Nueva York y Monte Carlo. Con 79 años, el maestro Botero sigue activo, y piensa celebrar sus 80 con exposiciones en varias ciudades del mundo.
Botero es un hombre sencillo, le gusta el vino francés y la buena mesa. Pinta todo el año y para no dejar de hacerlo, compró un yate de 100 pies que bautizó Paloma, lo decoró su hija Lina y ahora también pinta en altamar. Aunque no hay datos exactos sobre su fortuna, Botero es sin duda el más prolífico de los artistas colombianos de todos los tiempos.
Sobre el éxito alguna vez dijo: "Tengo más éxito del que ningún pintor vivo podría desear. ¿Qué me importa que alguien diga que pinto mal, si expongo, por ejemplo, en el Hermitage? No hay que confundir tener éxito con ser comercial".