CIENCIA | Agosto 2010
Dureza de tacón alto
Ahora ya lo sabes: los tacones altos dejan huellas permanentes en las piernas... ¡y no son ampollas!
LVMedia
Agosto 1, 2010 07:38 am
La mayoría de mujeres (y algunos hombres) sostienen que los tacones altos son perfectamente cómodos... media vez uno se acostumbre. De lo que sus inveterados usuarios se quejan a veces, es del molesto dolor que sienten cuando se ven forzados a caminar en lo plano. Esta observación alertó a Marco Narici de la Manchester Metropolitan University en Gran Bretaña y su equipo (de hombres), en averiguar de una vez por todas que les ocurre, si algo, a las piernas permanentemente sometidas al uso de tacones altos.
Al empujar los talones hacia arriba, estos zapatos en efecto acortan los músculos de la pantorrilla. Ya que investigaciones anteriores han demostrado que mantener un músculo en una posición reducida durante mucho tiempo puede convertirse en una contracción permanente, los tacones altos podrían tener un efecto perenne en la anatomía de los aficionados a ellos. Como lo reportan el doctor Narici y sus colegas en el Journal of Experimental Biology, es esto precisamente lo que ocurre.
En todo caso, el primer paso para el equipo de investigadores fue encontrar un espécimen idóneo de pierna. Para lograrlo, pusieron un anuncio en un periódico local invitando a cualquiera que hubiera usado tacones altos regularmente, con tacones de 5 cm (2 pulgadas) o más, al menos cinco veces por semana por un mínimo de dos años. De los 80 voluntarios que se presentaron, el doctor Narici escogió a 11 que se quejaron de incomodidad cuando caminaban en lo plano. También fueron reclutadas, como control del estudio, 9 mujeres con aversión a los tacones altos.
El doctor Narici empezó por comparar el volumen de los músculos de las pantorrillas, usando la técnica de resonancia magnética. Como se sabe que forzar las pantorrillas a una posición reducida también reduce la carga sobre ellos, su expectativa era que los músculos de los usuarios de tacones altos fueran proporcionalmente más pequeños. Para su sorpresa, no lo eran. Sin embargo, el ultrasonido reveló que las fibras musculares que conforman las pantorrillas eran en efecto un 13% más cortas, en promedio, para los fanáticos de los tacones altos.
En teoría, músculos de fibras cortas deberían ejercer menos fuerza hacia abajo, causando a quienes los tienen, menos firmeza estando de pie. Pero cuando el doctor Narici ciñó las piernas de los usuarios de tacones altos con el dinamómetro, aparato que puede medir la fuerza del pie al moverlo hacia los lados, las lecturas no eran muy disímiles que las del grupo de control. Ello indicaba que algún mecanismo compensatorio entraba en juego.
La atención de los investigadores se tornó entonces hacia el tendón de Aquiles, el cual conecta la pantorrilla con el talón. Descubrieron que era significativamente más grueso y más tieso en el grupo de los usuarios de tacones altos. Esta rigidez compensa la fuerza perdida debido a las pantorrillas cortas y también podría explicar la misteriosa molestia.
¿Qué pueden hacer entonces los amantes de los tacones de Prada? El doctor Narici recomienda ejercicios de estiramiento. La alternativa sería no quitarse nunca los zapatos. Muchos de los admiradores de Manolo Blahnik quizás estarían de acuerdo con esa opción.