Cachi Cartagena
Introducción de Romeo G. Osorio
Durante diez años como preso político en El Salvador en los años ochenta, sin nunca haber sido enjuiciado, Ricardo “Cachi” Cartagena mantuvo una férrea posición de resistencia. Durante esa oscura época de su vida se incorpora al trabajo plástico artesanal y pronto se convierte en un excelente tallador de madera. En ese injusto sistema penal, la única posibilidad de subsistencia lo representa el comercio de artesanías. En el caso de Cachi Cartagena, debido a su habilidad en el tallado, es introducido a la fabricación de imágenes para las iglesias locales. Curiosamente, su introducción al arte lo constituye el oficio imaginero, considerado una de las vertientes históricas prescursoras del arte en El Salvador.
Una vez liberado, Cachi Cartagena se asila en los Estados Unidos y se establece en San Francisco. Aquí se inicia una primera fase de su pintura, desplegando esa curiosa afinidad a la creación de imágenes religiosas en un estilo Expresionista. No es sino hasta recientemente que Cachi introduce elementos de contenido social en su obra, algo que se hizo evidente en su exposición en la Focus Gallery de San Francisco, donde enfocó el tema del desplazamiento urbano actual de los sin casa (homeless).
Sus trabajos han ilustrado diversas publicaciones de arte y cultura, entre las que destacan revista VOCES de San Francisco y la revista Shelterforce de New Jersey.
Su obra ha sido exhibida en diferentes galerías de prestigio de San Francisco y goza de gran aceptación entre coleccionistas de California.