MODERNIDAD | Nov 2008
Iberoamérica exige más regulación financiera
Reunidos en El Salvador, mandatarios de Latinoamérica, España y Portugal buscan medidas para contrarrestar efectos de la turbulencia económica desatada a escala mundial. Lula expresa fuertes críticas a la especulación.
Reuters
Noviembre 1, 2008 04:34 am
SAN SALVADOR. Octubre 30— Presidentes latinoamericanos pidieron el jueves mayores regulaciones al sistema financiero internacional en una cumbre de líderes iberoamericanos, mientras crecen los temores de que la crisis global aumente la pobreza en la región. Pdte. Colom de Guatemala y el Ministro Haroldo Rodas de Brasil
El G20, creado en 1999 para discutir problemas clave de la economía global y formado por ministros de finanzas y gobernadores de bancos centrales de 19 naciones industrializadas y emergentes, se reunirá en noviembre para discutir la crisis.
A pesar de que Latinoamérica está en mejores condiciones para enfrentar las turbulencias que en otras épocas, con economías más estables y sus arcas más preparadas tras un auge de los precios de las materias primas, analistas esperan una desaceleración en el ritmo de crecimiento de la región.
La tormenta financiera mundial, que se desató por la debacle en las hipotecas de alto riesgo en Estados Unidos sumada a la desaceleración de la mayor economía del mundo, ha azotado los mercados latinoamericanos y devaluado sus monedas.
"Todos somos víctimas del comportamiento irresponsable de aquellos que especularon con la esperanza", dijo el presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, en la sesión plenaria de la Cumbre Iberoamericana en San Salvador.
"No podemos permitir que esta crisis económica, fabricada por especuladores que transformaron la economía y al sistema financiero en un casino, venga a prohibir que un Estado haga las inversiones que tiene que hacer", subrayó el mandatario, ratificando su intención de invertir 250,000 millones de dólares en infraestructura hasta el 2010.
La crisis dominaba la Cumbre Iberoamericana, donde presidentes y jefes de Estado de Latinoamérica, España y Portugal reunidos en El Salvador, trataban de vislumbrar medidas para contrarrestar efectos de la crisis.
Durante la primera sesión de la reunión que termina el viernes y donde el gran ausente fue el mandatario venezolano Hugo Chávez —que desistió de ir argumentando riesgos a su seguridad—, el presidente mexicano, Felipe Calderón, llamó a tomar medidas urgentes para evitar el aumento de la pobreza.
Unos 220 millones de latinoamericanos, un tercio de la población de la región, son pobres, según datos oficiales. Muchos países culpan al Gobierno de Estados Unidos de la crisis por no aplicar la suficiente regulación sobre su sistema financiero, lo que llevó a inversiones que algunos especialistas consideran demasiado riesgosas o hasta irresponsables.
"Eso es muy probable (el incremento de la pobreza) porque la falta de empleo y el aumento de los precios de los comestibles puede arrojar tan sólo en un año a nuevos millones de pobres", dijo Calderón. "Tenemos que generar un nuevo orden económico internacional (...) que permita un diseño equilibrado y una supervisión y regulación mucho más severa del funcionamiento de los sistemas financieros internacionales", subrayó.
América Latina, un exportador de materias primas, ha sufrido este año por el alza en el precio del crudo, el de algunos alimentos y las afectaciones en sus cosechas.
Y la desaceleración en Estados Unidos, principal socio comercial de América Latina, también ha frenado el flujo de remesas que envían a sus familias los latinoamericanos que viven en suelo estadounidense y que son clave para pequeñas economías de la región.
Asumir responsabilidades
Bancos centrales latinoamericanos han perdido reservas para defender sus monedas y tomaron medidas para garantizar la liquidez de los mercados, en una región donde aún están frescos los recuerdos de sucesivas crisis económicas en las décadas de 1980 y 1990 que la hundieron varias veces en una recesión.
"El sistema financiero internacional ha de ser un instrumento útil al servicio de la economía real y no al servicio de la especulación, (...) de la avaricia y de la ausencia de responsabilidad social con el conjunto de los países, dijo el presidente del Gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero.
"El mito de la desregulación ha hecho posible esta perversión. Ha hecho posible que en lugar de ser útil a la economía productiva, el sistema financiero se haya convertido en una perturbación muy seria de la economía", subrayó.
Zapatero ha dicho que su país debe participar en la reunión del G20 a pesar de no ser miembro del bloque porque tiene muchos puntos que aportar sobre el sistema financiero.
Lula no recortará inversiones
El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, dijo que cumplirá con su plan de inversiones por 250,000 millones de dólares hasta el 2010, a pesar de la turbulencia causada por la crisis financiera global.
Durante su intervención en la XVIII Cumbre Iberoamericana, el mandatario aseguró que en estos momentos es necesario que los estados mantengan sus proyectos de inversión para apuntalar las economías.
"No podemos permitir que esta crisis económica, fabricada por especuladores que transformaron la economía y al sistema financiero en un casino, venga ha prohibir que un estado haga las inversiones que tiene que hacer", dijo.
"En 2006, yo anuncié que hasta el 2010 invertiríamos en Brasil 504 billones (504,000 millones) de reales, o equivalente a 250 billones (250,000 millones) de dólares, vamos invertir cada centavo", aseguró.
Esas inversiones son parte del Programa de Aceleración del Crecimiento (PAC), un plan clave para el Gobierno y que incluye fondos sobre todo para infraestructura.
El mandatario, que ha resaltado en varias ocasiones la solidez de los fundamentos de la economía de Brasil, dijo la semana pasada que su Gobierno podría reducir gastos si la crisis financiera internacional se extiende a su país. El Gobierno brasileño anunció la semana pasada nuevas medidas para ampliar el crédito.