OPINION | Dic 2008
Del Editor
Diciembre 6, 2008 06:49 am
Ya es oficial. Aunque era un secreto a voces que dura más de un año. En los Estados Unidos estamos inmersos en una recesión que ha cambiado nuestros esquemas de vida y el de millones en todo el planeta. Nadie es inmune al fenómeno. Esto es categórico. Nadie. Y por tanto hay diversas formas de experimentarlo y reaccionar ante sus efectos.
La sabiduría popular nos dice que los tiempos difíciles requieren de actitudes creativas, prácticas y radicales. Nosotros en LATINOVISIÓN hacemos nuestra esa sabiduría y así hemos venido ajustando y modificando nuestros objetivos, preparándonos para las embestidas que la recesión nos presenta a cada vuelta de la esquina.
Y es que como empresa que somos no hemos sido inmunes a sus síntomas y consecuencias: fuentes de ingresos que se secan, empleos que desaparecen de un día para otro, recortes presupuestarios de emergencia, reducción o reasignación de personal de nuestros clientes, modificaciones urgentes a los planes estratégicos. La lista de tratamientos es interminable. Y ninguna es la varita mágica que resolverá los problemas de una sola vez.
Por otro lado, en la medida que la recesión se acentúa, las especulaciones crecen y se multiplican día a día. Para algunos, será cosa de seis meses a lo sumo, y las cosas volverán a la normalidad. Otros insisten en que aún no hemos visto lo peor. Pero ¿qué se entiende por ‘volver a la normalidad’? y ¿qué es ‘lo peor’? En cualquier caso, lo mejor que podemos hacer es continuar la marcha tomando en cuenta ambos extremos de esa axiomática ecuación sin cejar en nuestro empeño empresarial.
De una cosa estamos seguros: estos son tiempos en que los esquemas de vida y las estrategias de trabajo tienen que ser construidas a partir de un análisis muy objetivo de nuestros deseos y la realidad que vivimos. El modelo de negocio o empresa debe convenirse tomando muy en cuenta la realidad y la experiencia: objetivos empresariales claros, créditos prudentes de negocios, viabilidad conceptual, planillas y contratos equitativos. Y en el entorno de la realidad doméstica: ajustes estructurales de vida, eliminación de deseos superfluos y suntuarios. En otras palabras, la realidad nos indica que las presentes no son épocas propicias para asumir grandes compromisos financieros de largo plazo.
Esto no significa sin embargo que la vida económica y empresarial tal como la conocemos debe detenerse. Y en ello precisamente consiste el ‘volver a la normalidad’. La realidad económica que se vivía antes de la presente recesión era una vertiginosa carrera hacia el desastre que ahora padecemos, y considero que todos sabemos exactamente en qué consistía esa realidad.
Nuestro caso en LATINOVISIÓN puede resultar ilustrativo. Conscientes de los dramáticos cambios que la profesión periodística viene sufriendo desde la aparición de Internet y sus derivados –blogs, virtualidad, binomios publicidad-reportaje, información versus datos, cobertura de noticias las 24 horas del día, reportaje versus análisis, etc.– nosotros nos amoldamos a las nuevas corrientes tecnológicas y ajustamos nuestro modelo periodístico a lo que se conoce por ‘modelos de entrega’: plataformas editoriales de información específica. Mientras tanto, la realidad en nuestro entorno apretaba aún más: publicaciones clausurando operaciones, recortes de personal en los grandes periódicos, y así sucesivamente.
De modo que en LATINOVISIÓN volvemos a reconsiderar nuestros objetivos, valorando el acervo con que ya contamos --nuestros escritores, nuestra audiencia fiel--, maximizando nuestras potencialidades, buscando efectividad en los gastos, y siempre en la búsqueda constante de nuevas sinergias con empresas e individuos cuya visión y objetivos sean similares a los nuestros.
A partir del próximo año hemos decidido reagrupar todas nuestras plataformas editoriales en una sola, y confiar que esta nueva modificación le brinde la respuesta a nuestra viabilidad empresarial futura. A partir del primer trimestre estaremos remodelando nuestra plataforma editorial para condensarla en una sola, tal y como LATINOVISIÓN nació en el 2002.
Por lo demás, les deseamos a nuestros lectores el mejor de los éxitos para el año que se avecina y nuestros mejores deseos de salud, trabajo y prosperidad para ese futuro que seguramente sigue siendo nuestro.
Armando Molina
Editor Ejecutivo, LATINOVISIÓN