OPINION | Oct 2009
Los medios, los fines, y Maquiavelo
Heraldo del pensamiento político renacentista, Maquiavelo es referencia de rigor para justificaciones políticas, aún sin conocer su obra a fondo. Caso reciente en la Argentina, donde hace poco fue ratificada la nueva Ley de Medios Audiovisuales.
Por Fernando del Corro
Octubre 16, 2009 05:23 am
Niccoló di Bernardo dei Machiavelli, vulgarmente conocido como Maquiavelo, fue un gran pensador, político y funcionario de la República de Florencia (hoy en la Región de la Toscana, Italia). De su pluma surgieron “El Príncipe” y otras obras, verdaderos tratados acerca de los quehaceres de los gobernantes.
En los últimos días su nombre circuló en la Argentina, a raíz del tratamiento y ulterior aprobación de la nueva Ley de Medios Audiovisuales ocasionalmente en forma explícita y de manera más asidua apelando a presuntos dichos suyos que constituyen burdas tergiversaciones.
A propósito de que se hablaba de “medios” aparecía el dicho según el cual “el fin justifica los medios”. Una frase en la que se centra la asimilación de “maquiavélico” como equivalente a maléfico, diabólico o, en general, a toda acción basada en un pensamiento ruin, de malos propósitos, alejado de toda ética.
Así es como detrás de la ley de “medios” periodísticos, según las suposiciones del caso, aparecen los “fines” de carácter “maquiavélico”. Algo que refuerza el criterio de que la norma de reciente sanción es, en si misma, contraria al bien común y que los “medios”, como metodología, utilizados para su aprobación violentaron toda legalidad.
El objetivo era aprobar el proyecto oficial de cualquier manera y así el “fin” declarado de reemplazar la ley de la dictadura terrorista argentina de 1976-1983 daba justificación suficiente a prácticas inaceptables para algunos presuntos impolutos que desde el propio parlamento u otros ámbitos cuestionaron la ahora ley en lugar de dar un buen debate.
La cuestión es que la vulgarización tergiversadora de los dichos de los viejos pensadores no es nueva y muchas cosas son aceptadas como ciertas sin más ni más. Tal es el caso del gran florentino (1469-1527), alma mater del pensamiento político renacentista, al que muchos, quizá una mayoría, descalifica sin haberlo leído jamás.
Por eso, para los que hablaron de “medios” y de “fines” conviene recordar que Niccolò di Bernardo dei Machiavelli jamás dijo que “el fin justifica los medios”. Su muy mal traducida consigna del latín fue “Rem, si putieres, recte; si non putieres, etiam rem" (a las cosas, si se puede directamente, si no se puede, siempre a las cosas).
Claro “a las cosas” presupone tener objetivos, saber adonde se quiere ir, el locativo latino “quo” y, en función de eso encontrar el lugar por donde transitar, el locativo “qua”. Para cruzar un río hay que buscar un puente o a veces simplemente un vado si lo importante es llegar del otro lado. El problema es cuando no se sabe adonde ir cual sea el camino.
Fernando Del Corro, periodista, historiador argentino, docente en las facultades de Ciencias Económicas (FCE) y Derecho (FD), de la Universidad de Buenos Aires (UBA), en “Historia Económica Argentina” y “Deuda Externa”, respectivamente.