OPINION  |  Enero 2010

Pase adelante...

En LATINOVISIÓN nos caracterizamos por presentar novedosos temas de actualidad, diálogos relevantes y análisis de manifestaciones culturales que convergen en nuestra inmensa sociedad latina, realizados por individuos versados en los temas que se abordan. Y siempre tratamos de hacerlo de forma accesible, dinámica y fresca, lográndolo las más de las veces.

Parte de esos logros se debe a que nos preciamos de conocer a nuestros lectores y de adivinar sus gustos y tendencias, eso sin olvidar que hablamos de un amplio rango de edades que va desde los 18, ad infinitum, y que nos leen desde 34 países. No está mal para una pequeña empresa en San Francisco, donde la escritura y la creatividad siguen pujantes y entusiastas.

Es obvio que nos mueven una sana curiosidad intelectual y el hecho de no haber perdido nuestra capacidad de asombro; y resultado de ello es la variedad de análisis y puntos de vista en lo que se refiere al pensamiento contemporáneo, modas, tendencias y evoluciones de la cultura general y las actividades de nuestros socios de viaje, es decir, la raza humana. Y son precisamente sus interacciones y sus manifestaciones culturales los asuntos que nos interesan abordar, ya sea cuando publicamos artículos críticos sobre la pobreza en Mesoamérica y el fenómeno de las maras, o de milagrosos logros ecológicos en América del Sur; de un video-desfile de atrevidos trajes de baño en Río de Janeiro, o de los artistas plásticos centroamericanos más vendidos en Wall Street.

El tamaño de nuestra curiosidad parece ampliarse más, cuanto más buscamos nuevas formas de manifestaciones latinas en el mundo. Otra cosa: ningún tema es tabú para nosotros. Puede ser la frívola búsqueda del mejor mojito servido en California o las mejores playas para surfear y oír jazz moderno en Latinoamérica, como también el primer capítulo de una novela inédita de un joven escritor que promete, o un video con lo más reciente de la producción de rap de un salvatrucha en L.A..

 

También nos caracterizamos por abordar temáticas de economía y negocios desde un punto de vista práctico, moderno e informativo, siempre en una tónica optimista e inteligible. Ni nos perdemos en sesudos análisis de economía política, ni desdeñamos un buen ensayo académico que arroje luz sobre nuestras difíciles relaciones con el dinero, la tecnología o la ciencia.

Y cuando hablamos de la ineludible política, pues tocamos esos temas más con una saludable curiosidad ciudadana que con el exaltado espíritu de una agenda ideológica. Quizá porque nos interesa sobre todo la parte humana de sus actores y no sus idearios, y sus relaciones con nosotros los que recibimos las recetas de sus decisiones. Somos de la opinión que más nos conviene conocer la fibra humana de quienes nos gobiernan, para no sorprendernos después de sus aventuras e ineptitudes y de darnos cuenta que son tan humanos como el resto de ciudadanos comunes.

 

Así que lo hemos decidido categóricamente. En LATINOVISIÓN queremos comenzar esta década con renovado espíritu y con deseos de abarcar más espacios editoriales. Y lo hacemos en una tónica optimista, con espíritu independiente, buscando siempre lo mejor que nuestra cultura ofrece al mundo y a los protagonistas de esas novedades y cambios. A eso llamamos una verdadera ‘revista’.

Como pueden ver, el argumento de fondo es el optimismo, que será el banderillazo de salida este primer mes de esta nueva década (Y eso de nueva década desde ya es debatible, pero así somos). El objetivo es fortalecer nuestra disposición intelectual para la década que comienza hoy, en la que esperamos tenga más protagonismo lo que hemos logrado que aquello que se ha perdido. Nos negamos a perpetuar el monótono ruido blanco y el cacareo informativo, así como renegamos de depresiones económicas y visiones apocalípticas para el futuro. Lo que necesitamos es estar informados y dialogar con los protagonistas de nuestra contemporaneidad que somos nosotros mismos.

 

En fin, ya hemos comenzado. Confío en que nos acompañen este 2010. Juntos le pondremos la pizca de optimismo que tanta falta le viene haciendo a nuestras vidas.

 

 

Armando Molina

Editor Ejecutivo, LATINOVISIÓN