SOCIEDAD | Enero 4, 2010 08:01 am
Para muchos la letra de esta clásica canción del mexicano Tony Camargo, "El año viejo", compuesta por el colombiano Crescencio Salcedo y tema obligado en todas las fiestas decembrinas, da la pauta para reflexionar sobre los pormenores, logros, pérdidas, éxitos, lo bueno, lo malo, lo bello o hasta lo feo que vivimos en el año por cerrar.
Por J. Mario PrezaPero si fuera sólo para meditar en lo que pasó, no aspiraríamos a un mejor y provechoso porvenir.
Por esto deberíamos tomarnos un tiempo aparte de las celebraciones y los regalos, para asegurarnos que el año venidero sea mejor, y para ello, después de analizarlo, debemos planificarlo. Si no lo acostumbra, recuérdelo cuando esté echando un huevo en un vaso de agua (otra de aquellas tradiciones de la temporada).
¿Cómo y qué debemos planificar? Veamos primero lo que significa lo que estamos haciendo o queriendo hacer en nuestra vida.
El Círculo de la Vida
Tómese un tiempo para evaluar cómo le fue y cómo le ha ido en su vida, usando el diagrama adjunto como guía. Si no lo piensa, ignora que la vida es más que ir a trabajar para ganarnos el pan de cada día. Es más que la casa donde vivimos; es más que la comida que comemos, los amigos que compartimos, el estudio, y hasta la familia. Si cualquiera de las facetas de la vida que llevamos están desbalanceadas seria como si tuviéramos una rueda que no rueda (bien).
Se recomienda que empiece tomando nota de lo que quiere mejorar para el año venidero. Aquellos que acostumbran a hacerlo regularmente no esperan hasta el final del año, sino que para ese entonces ya juntó los recursos y la información necesaria para que su plan resulte exitoso.
Es importante edificar sobre lo bueno del año pasado y mejorar cualquier deficiencia que haya experimentado para no volverla a pasar. Empiece escribiendo un resumen y anote lo que piensa lograr en su agenda o almanaque para poderlo revisar regularmente y frecuentemente. Hágalo como el compromiso entre usted y sus seres queridos el cual promete cumplir, sino por usted mismo, por ellos.
¿Qué se ha propuesto como resolución para el nuevo año? ¿Qué le gustaría mejorar en su vida y en su propia persona? Por esto mismo debemos analizar las diferentes facetas de nuestras vidas – complejas o sencillas, como estas pudieran ser. Recordemos que para cualquier persona con la que compartimos nuestro tiempo representamos algo –como jefe, empleado, esposo, esposa, padre, madre, hijo, hija, etc. ¿Cómo podemos mejorar cada uno de estos aspectos para nosotros y para aquellos que esperan algo de nosotros?
Aunque nos sintamos realizados, todos podemos mejorar algún aspecto de nuestras vidas, ya sea emocionalmente, intelectualmente, educacional, físico, y espiritual, como lo indica el diagrama.
Es más, el diagrama de arriba deberá primero utilizarse para analizar lo que estamos haciendo o viviendo en el presente y luego para planificar lo que queremos mejorar. No se sorprenda de qué tan fuera de balance puede aparecer este ejercicio (y su vida). ¿Por que creé usted que existe aquel dicho de revivir la historia si no aprendemos de ella?
Ya que empezamos con una resolución de año nuevo, es menester tomar cada faceta y ver qué aspecto queremos mejorar (a nuestro propio criterio). Por ejemplo, si tiene sobrepeso y se propone perderlo, (“salud”) ¿cuánto tiempo quiere tomarse y cuánto peso quiere perder? Si piensa perder unos 14 kilos en tres meses, puede hacer el compromiso de recortar unas 4,6 kilos por mes o 1,16 kilos por semana y programar su dieta, estudiar cualquier recurso necesario y adaptarse a la meta preparando los alimentos necesarios de antemano.
Si se fija en la forma que tasa el diagrama cada aspecto de una vida, no solamente trata de enfocarse en esto o aquello. Debemos también proponernos algunas recompensas al alcanzar las metas. Quizás allí es donde nos desanimamos porque luego de realizar la meta no sentimos el gozo sino que sólo logramos algo y ya.
De la misma forma debe tomar cada aspecto de lo que usted vive o quiere poner en práctica. Si usted es soltero y quiere acompañarse; si vive en un lugar que quiere cambiar; si quiere cambiar su empleo o situación económica, si quiere viajar, etc.; cada cosa es otra página de pasos y metas, pero comenzando siempre por un análisis. No olvide que también está la familia o los amigos y hasta algún compañero de escuela, trabajo, o grupo social con quien puede discutir ciertos aspectos de lo que pretende mejorar.
Es importante que si piensa compartir con alguien sus planes, metas o cambios, que lo haga con alguien que lo apoye y no que sea pesimista o vea las cosas “negras” porque esto hará inefectivo su ideal.
Es importante ver las cosas con el objetivo en mente. Como dicen, Roma no se hizo en un día; no espere que los resultados llegaran de la noche a la mañana. Cada meta que se proponga llevará su trayectoria, pero si realmente se compromete a lograrla, si sigue los pasos que usted mismo concluyó, si mide y monitorea su progreso, si corrige cualquier deficiencia, si utiliza un mentor o guía o aliado que observe y critique francamente lo que hace o no, tendrá mejores probabilidades de éxito. Y recuerde que la meta es alcanzar el éxito a su debido tiempo.
Si a diario tomo el paso necesario, al concluir el año podrá retornar a la canción y su música y bailar con gozo… “…porque me ha dejado cosas muy buenas…”
J. Mario Preza, CRB, colaborador editorial de LATINOVISION, es licenciado en bienes y raíces y autor del libro 'Hogar Dulce Hogar'. Email - home4less@hotmail.com