NEGOCIOS | Diciembre 2, 2008 06:13 am
Actualmente en Centroamérica las franquicias se perfilan como un excelente negocio e inversión, dadas las condiciones favorables para su estable funcionamiento. Son además generadoras de empleos locales y a su vez proporcionan una excelente imagen del país que las origina.
Por Orlando Merino RecinosEl contrato de franquicia es una institución legal internacional que va cobrando cada vez mayor relevancia en el mundo de los negocios, particularmente en El Salvador y el resto de Centroamérica. Entiéndase por franquicia, el convenio por el cual una persona, llamada ‘franquiciador’, confiere el uso de una marca sobre determinados productos o servicios a otra, denominada ‘franquiciado’, a cambio de una remuneración o regalía.
Su diferencia fundamental respecto a la Licencia de Uso, radica en el impacto que genera para el franquiciado participar de una meiosis empresarial, en la que bienes tangibles e intangibles se suman estratégicamente para equiparar en todo las condiciones de prestación de servicios o la calidad de un producto, sin que pueda distinguirse en nada de la franquiciadora.
Dentro de dichos bienes se consideran los siguientes: Herramientas de trabajo, conocimientos, equipo, maquinaria, mobiliaria, uniformes, estrategias de marketing, programas de formación continua de personal especializado, diseños, etc., los cuales forman y/o complementan al franquiciado en el know-how del negocio.
El Centro Nacional de Registros de El Salvador (CNR por sus siglas), cuenta con un mercado abierto de franquicias que consiste en una plataforma virtual, que puede ser consultada a través del sitio: www.cnr.gob.sv. Este mercado se presta como punto de enlace y convergencia con inversionistas que deseen comercializar marcas que amparen determinado producto o servicio.
El Registro de Propiedad Intelectual, dependencia del Centro Nacional de Registros, administra la plataforma virtual, poniendo a disposición los correspondientes formularios y brindando la asesoría necesaria, sea para franquiciador o franquiciado.
Si se participa como franquiciador, es imprescindible completar la información general y de su calidad de comerciante los productos cuya titularidad ostenta con indicación de su respectivo número de registro y los requisitos que exige la empresa franquiciadora para otorgar la franquicia.
Por otra parte, tratándose del franquiciado, se requiere información precisa sobre el sector productivo en que se solicita la franquicia: si conoce el mercado en que se maneja la misma, si se cuenta o no con capital de trabajo y se pregunta la destinación de la franquicia, ya sea para constituir una empresa o ampliar una empresa ya existente. En ambos casos debe especificarse si se autoriza a CNR para que la solicitud aparezca en la Bolsa de Franquicias y figure su publicación en la página Web, o sólo en una de ellas.
El CNR ha agilizado el proceso de conformación legal de franquicias. La documentación requerida y solicitud pueden ser enviadas al correo electrónico: propiedadintelectual@cnr.gob.sv o presentadas a las oficinas del Registro de Propiedad Intelectual del Centro Nacional de Registros. Una vez superada esta etapa, los interesados están listos para negociar los términos del contrato, asumiendo el compromiso de inscribir el documento de franquicia con un arancel único de treinta dólares (US $30.00).
De acuerdo a información proporcionada por representantes de la Oficina del Registro de Propiedad Intelectual, el mercado de franquiciadores posee al menos una veintena de participantes. Un ejemplo excelente de ellos lo encontramos en la empresa salvadoreña “La Pampa Argentina”, que cuenta con seis establecimientos en todo el país.
Dos de estos restaurantes han sido franquiciados en observancia de cierto perfil específico requerido por la empresa: Un área requerida de 250 metros cuadrados para Free Standing; inversión que oscile entre los $150,000 y $300,000 dólares, regalías del 5% y canon de publicidad del 1.5%, ambos sobre las ventas netas. Las zonas de interés de la franquicia “La Pampa Argentina” son Centroamérica y el Caribe. La duración de su contrato de franquicia puede variar entre los siete y diez años.
Si usted está interesado en invertir en El Salvador, incorporándose a la Bolsa de Franquicias, no olvide informarse en la oficina correspondiente. Y sobre todo, asesórese de un abogado salvadoreño que pueda darle seguimiento a su solicitud y que tenga conocimientos de los procesos jurídico-comerciales de El Salvador.
Su visión respecto a la franquicia y el conocimiento adquirido con relación al sector franquiciado le permitirán al potencial inversionista u hombre o grupo de negocios, catapultarse a nuevos mercados fuera de las fronteras nacionales.
Orlando Merino Recinos, abogado salvadoreño, experto en asuntos jurídico-comerciales y colaborador editorial de LATINOVISION.
Fuentes bibliográficas:
www.cnr.gob.sv/especiales/2007/bolsa_de_franquicias/
Boletín informativo: “Franquicia.” La Pampa Argentina S.A. de C.V., material disponible en la 2° Feria de Marcas, Salón de Usos Múltiples, Centro Nacional de Registros, 23 de octubre de 2008.