SOCIEDAD  |  Nov 2008

Historia de Escuelas Digitales en El Salvador

Resultados de Escuelas Digitales de El Salvador

Lo que en su momento parecía un sueño irrealizable, con la perseverancia y los buenos oficios de personas claves y empresas visionarias en el proceso, Escuelas Digitales de El Salvador se ha convertido en un caso emblemático de responsabilidad social corporativa en acción.

Por César Ramírez Alvarenga


Origen del proyecto


Hace muchos años, como en los cuentos, una llamada de Mónica Ricardez activó mi espíritu de investigación y trabajo.

A fines de los años ochentas y principio de los noventas, nuestra nación vivió la transición de la guerra a la paz. Fueron años crudos de violencia, exilio, lealtad, amor al prójimo e inicio de la paz en El Salvador. Cabe mencionar que nuestra amistad con Mónica transcurre por varias décadas.

Una mañana del año 2002 inicié la colaboración para un estudio especial; aquello era prácticamente un experimento, pero mi experiencia de muchos años en desarrollo sustentable, impulsó mi voluntad a la ejecución de un proyecto de amplio beneficio social. En nuestro caso, el añejo sentido de trabajo desde los años noventa implicaba una investigación y un buen trabajo en equipo.

Así me dediqué a investigar algunas “best practices” de otras naciones para aplicarlo a El Salvador. Dediqué mucho tiempo en investigar, y cabe mencionar que todos los artículos estaban en inglés o francés, pero para ello tenía mis conocimientos académicos, aparte que en mi viejo colegio católico el latín fue una delicia obligada. Debo explicar que fue en México donde mi voluntad se tensó al extremo, con lecturas de diversas escuelas sociológicas y antropológicas, donde los maestros/as nos obligaban a leer esos idiomas, acción que agradezco ahora. Más de alguna persona dudó de mis traducciones, pero el equivocado no era yo.

Mi ingreso a la empresa de telecomunicaciones, junto a la experiencia adquirida en las ONG, facilitó el novedoso proyecto: brindar conectividad a los centros escolares.

En un principio, la investigación nos llevó hacia puntos muertos de experimentos realizados en Oceanía, la Polinesia, donde se estructuraron proyectos de brindar a los centros escolares computadoras y conectividad para centros escolares aislados; ahí coincidió la iniciativa privada junto a la empresa de telecomunicaciones. Con estas lecturas y la voluntad de iniciar un proyecto de mecenazgo similar a Responsabilidad Social Empresarial, surgió la primera versión de Escuelas Digitales en El Salvador.

El camino hacia el proyecto

Después de meses de investigación, factibilidad y estructuración del proyecto, tuvimos una versión preliminar con objetivos, presupuesto y resultados probables.

Concepto: Brindar conectividad a las escuelas públicas, legalizar el proyecto por medio de un Convenio de Cooperación Tecnológica, construir una alianza educativa, documentar avances del uso de Internet, facilitar el acceso tecnológico e integrar comunicaciones a estudiantes de escuelas públicas, con una duración de 4 años cada etapa (dos años gratis y dos con un subsidio).

Previo a la fase final, se realizó una investigación con los potenciales beneficiarios; en este caso, visitamos el Ministerio de Educación. Ahí la respuesta fue fría y distante, la percepción de las autoridades era simple, pues ellos consideraron que “vendíamos” un proyecto comercial que obligaba a las escuelas a incorporarse a un proyecto lucrativo.

Pero existió una pequeña ventana junto a un proyecto de apadrinamiento de escuelas llamado FUNDAEDUCA, en el cual coincidimos plenamente con Ana Marta Valladares; ella era la coordinadora de este proyecto y desde un inicio se involucró activamente con nosotros. Ana Marta proporcionó un listado de 12 centros escolares con los cuales podríamos iniciar una cooperación de conectividad, puesto que donar computadoras era un costo que pondría en dificultad la iniciativa en su conjunto. Nos reunimos con los 12 Centros Escolares y se les explicó el concepto.

 Un sueño convertido en realidad en El Salvador

Con la aceptación de los centros escolares, unido a la investigación de los datos técnicos que incluyeron el costo real del servicio de conectividad: velocidad 128 kbps, para un enlace dedicado y una red LAN de 10 o más computadoras, aquél experimento cobraba coherencia. En realidad nos inspiraban algunos proyectos de conectividad para todas las Escuelas Públicas de El Salvador, considerando que el beneficio para los jóvenes estudiantes sería fabuloso, pero también conocimos los límites de nuestra realidad.

Con el proyecto terminado, nos reunimos con el Presidente de la empresa y nuestra Directora institucional de aquellos años (2002-2003), Dominique Saint-Jean y Michell Gallardo, respectivamente. La reunión en realidad fue tensa, con una fuerte defensa versus señalamientos de inconsistencias en diversos puntos; al final nuestro ánimo estaba en punto de eclosionar, con una mezcla de tristeza porque la iniciativa se aproximaba a la ruina. Creímos que ahí terminaba todo.

Para nuestra sorpresa, después de dos horas, al despedirnos en la puerta de la presidencia, Dominique nos dijo: “Bueno, espero que sea un buen proyecto”… entonces regresó mi espíritu de su lejanía y frialdad, para encontrar el tibio aliento de la esperanza.

Escuelas Digitales una realidad

En noviembre de 2002 se firmó el primer Convenio de Cooperación con el Ministerio de Educación, y en marzo de 2003 un acto público con los Directores, para que finalmente en octubre de 2003 se realizara el Primer Congreso de Escuelas Digitales. Se publicó un libro con las experiencias y reseñas internacionales del proyecto, junto al sitio WEB www.escuelasdigitales.com.sv. En dicho evento participó André Cruchaga, gran poeta salvadoreño, quién en su discurso en la página seis de aquél histórico documento, reseñó su participación.

América Móvil apoya proyecto educativo

De ahí en adelante la nueva administración de América Móvil avaló e impulsó la Segunda, Tercera, Cuarta, Quinta y Sexta fase del proyecto, anotando que en cada fase se realiza anualmente un Encuentro de Trabajo y un Congreso para evaluar los avances de cada Centro Educativo.

Cabe destacar el apoyo del Director Ejecutivo, Sr. Alberto Davidson de Telecom El Salvador hacia el proyecto Escuelas Digitales durante el periodo 2003-2008.

Ahora el proyecto se ha constituido en una sinergia de proyectos educativos de América Móvil. Al proyecto se han unido otras iniciativas educativas como: Avance Digital (donación de computadoras) $73,832;  Becas a la Excelencia Educativa $20,250;  Ayúdame a llegar (Bicicletas) $112,196; y Mochila Digital Claro (OLPC XO) $467,500.

Presidente Antonio Saca entrega OLPC XO (One Laptop per Child)

El 8 de octubre de 2008 se realizó la entrega oficial de 2,500 OLPC, laptops para niños de escuelas públicas. A esta última acción asistió el Presidente de la República Elías Antonio Saca, junto a las autoridades del Ministerio de Educación, en una acción reseñada por organismos y la prensa internacionales. En este momento, 90 centros educativos gozan de la conectividad a Internet.

Los resultados son positivos: un portal digital: www.escuelasdigitales.com.sv, junto a 6 encuentros de trabajo y 6 congresos; más de 80 mil jóvenes estudiantes beneficiados; 89 centros educativos y el Museo de los Niños Tín Marín; una alianza educativa con el Ministerio de Educación; y documentación de avances de cada centro educativo.

En el año 2008 se proporciona un enlace dedicado de 256 kbps para una red LAN de cada centro escolar y el monto acumulado en servicios del proyecto Escuelas Digitales es  $1,578,052 (US Dollars).

Para finalizar estas notas, quiero decir que esta crónica es un reconocimiento y agradecimiento para la empresa Telecom de El Salvador. Como ciudadano salvadoreño y como parte de esta corporación, me siento muy orgulloso de pertenecer a esta gran iniciativa.